A ti, Cachita

44412621_330861907723772_8602846685325950976_n

Te fuiste con la calidez del otoño ferrolano,

entre cobrizos y dorados

Mecida por la brisa fresca  que aún sabía a verano

Tan elegante que elegiste la hora del te

Y con la llegada de tu último hijo, esperaste, dormida, para emprender el vuelo

Te fuiste mecida por las manos que te acariciaron

Te fuiste sabiendo que te ibas,

Con la lucidez y genialidad que te encumbraron

Pero en realidad no te fuiste, amiga, nunca te irás

Seguirás sonando en las habaneras de guitarra

En los vinos, en las tascas

Las generaciones hablarán de tus andanzas

En los versos y en los lienzos

En cada una de tus reinas sin cara

Y seguirás estando porque eres eterna.

Aunque de vez en cuando nuestros suspiros te llamen

No te aflijas… y es que envidiamos las tertulias que ya estarás organizando allí arriba

Siempre serás Ferrol… cada esquina, cada alameda

Siempre serás el rumor que recorre las aceras

La risa y la ironía

El toque de bandera y el barco que se aleja

Espéranos porque algún día llegaremos

Y conversaremos y cantaremos y recordaremos

En torno a una camilla

Y es que querida Cachita, tu último cigarro aún no te lo has fumado.

 

Anuncios

TERROR EN GUADARRAMA

sanatorio-guadarramaSiempre he sido miedosa, o como decía mi madre, “meducas”… De niña no me atrevía a recorrer los cinco metros que separaban mi habitación del salón. Recuerdo con pavor que hacer ese pequeño trayecto suponía un trago amargo para mi, pero todo se convertía en una auténtica pesadilla cuando en medio de esos diez segundos de recorrido mi padre me llamaba alzando la voz…: – ¡¡Pepilla!! y yo… -¡ Por Dios Papá!¡No vuelvas a hacer eso!… Con los años se fue disipando ese miedo alimentado por mi incesante imaginación.

Ahora, treintañera y, por lo tanto, adulta, creía haber vencido esos te

mores a lo desconocido y en cierto modo los he superado porque me atrevo con prácticamente todo. Mi búsqueda es siempre de reportajes complicados, turbios, difíciles pero muy atractivos de grabar. Lugares extraños, ocultos, peligrosos…pero siempre un peligro real, un peligro de carne y hueso, un peligro calibrable. Me considero valiente. De todas formas lo que yo llamo valentía mi madre lo llama imprudencia porque según ella, no calibro el peligro…ciertamente es así. No valoro donde me he metido hasta que el lobo está a punto de cerrar la boca…

Pero el domingo me encontré con una sensación nueva. Un miedo que no conocía. Algo que no fui capaz de gestionar y me mantiene inquieta desde hace ya dos días. 

Se me ocurrió visitar con un amigo algo tan poco común como los sanatorios abandonados de tubercolosos y manicomios de la sierra de Guadarrama. Por eso de hacer un plan nuevo, diferente y excitante. No, no es excitante, tampoco es algo que recomiende por mucho que a mi amigo le apasionen estos sitios (probablemente no le guste este articulo) y dan un miedo verdaderamente ensordecedor.

A principios de Siglo una de las enfermedades que arrasó España fue precisamente la tuberculosis, dolencia pulmonar, contagiosa y con un índice de mortalidad certero hasta bien entrado el siglo XX. Para acoger a la gran cantidad de enfermos aquejados por esta lacra, el Estado creo varios monstruos de dimensiones desproporcionadas en lo alto de las montañas de la sierra. Aire puro, altitud y aislamiento social.

Con la llegada del desarrollo médico en plena Segunda Guerra Mundial aparece la estreptomicina, primer antibiótico que logra frenar la expansión de la terrible enfermedad. Poco a poco los sanatorios se fueron quedando sin pacientes. Sanatorios que durante décadas fueron testigos de miles de muertes y padecimientos. Paredes que poco a poco se fueron cayendo, sometidas al abandono del paso del tiempo, la naturaleza se fue abriendo paso entre los escombros hasta recubrir lo que hacia años eran los pasillos de las duchas donde los enfermos se lavaban en procesión. Todos ellos poco a poco se fueron convirtiendo en sanatorios fantasma.

Quizás ese aspecto abandonado y destruido, quizás las connotaciones psicológicas que gritan en tu cabeza la palabra tuberculosis, quizás la oscuridad que envuelve al término sanatorio, quizás el pavor que se desprende de un lugar donde los dementes imprimieron sus quejidos, quizás la creencia de que las almas de los muertos se han quedado atrapadas en la inmensidad de esos edificios lúgubres y oscuros….no sé que puede ser, pero la combinación de todos estos ingredientes resulta ser letal para una persona con predisposición a la fantasía o a la sugestión.

No tengo claro como describir lo que sentí, ni siquiera lo que siento ahora cuando recuerdo con estremecimiento la sensación que recorrió mi cuerpo durante aquellas visitas. Fui capaz de detenerme en cada una de las señales de alarma que emitían mis sentidos. Oía mi corazón con la velocidad pausada del segundero de un reloj en medio de una habitación vacía. Lo llegué a sentir como quien escucha los pasos descalzos del piso de arriba en el centro de una madrugada calmada. Pude detenerme en contemplar como la sangre se concentraba en mi cabeza llenando mis ojos de lagrimas que no anunciaban tristeza, sino inseguridad.

Percibía el frío recorriendo la parte mas externa de mi piel pese a las capas de abrigo que llevaba. Sentía como miles de ojos se clavaban en mi mientras recorría con estupor los entresijos de ese lugar donde de repente me pregunte… Pepa, ¿qué haces aquí?… Me sentí tan indefensa como cuando con cinco años veía como mi pasillo de pocos metros se convertía en un camino infinito o como cuando, consecuencia de mi sonambulismo infantil, me desperté completamente sola en una de esas noches naranjas, en medio del salón y mi padre, desde el otro lado del pasillo, gritó… – ¡Pepilla, que haces!! con ese tono de susto que solo mi padre sabe poner. Ese quizás haya sido el momento más terrorífico que recuerde en mi vida. Esa sensación es la que reviví.

Sentí que a esos lugares no se debe ir, que guardan entre sus piedras brisas de tristeza que son capaces de traspasarte. Respiras soledad, inquietud, frialdad. El ambiente tenebroso sobresalta tu corazón y lo pone al límite. Lugares que quizás debieran quedarse mudos, sordos, vacios, inertes y transparentes para los curiosos.

Si tuviera que repetir la experiencia no podría. Me ha paralizado. Creo sinceramente que una parte de mi inocencia se ha quedado atrapada para siempre en aquel lugar. 

LA MIRADA DEL NARCO

Me resulta completamente imposible aceptar que la mirada de Pablo Emilio Escobar Gaviria a través de los ojos de Wagner Moura se haya apagado.

20 capitulos maestros que reflejan la dualidad de un hombre. Un asesino, despiadado, narcotraficante, vengativo y con ínfulas desaforadas de un poder que le llevó a protagonizar el mismo destino que él había impuesto a sus enemigos.

image

Y un padre, amante de su familia hasta la desesperación, una desesperación que le llevó a vivir sus últimos días cambiando paredes de oro por ladrillos corroídos, beber de los placeres de la vida a tener que esconderse entre basura en la peor zona de Medellín.

Sobrepasado, desaliñado, cansado…peleó sus últimos segundos como el buen bandolero que era y recordándonos que “quien a hierro mata a hierro muere”.

A través de Moura pudimos revivir las páginas más negras de la historia de Colombia y de uno de los grandes protagonistas del siglo XX. Una fortuna que sobrepasaba los límites de la ordinariez a costa de la sangre de miles de personas. El arranque de un negocio que continúa siendo la gallina de los huevos de oro de los carteles más peligrosos del mundo. Ostentación para la cúspide, miseria para los intermediarios.

Eternos silencios en un personaje que solamente con su presencia generaba un terrorífico respeto. Imposición de lealtad castigada con una trágica muerte a quien osaba retarla. La persecución de un criminal que se burló en la mismisima cara del más grandioso ejército norteamericano y al final, un hombre solo que quiso ser un dios.

 

LOS DÍAS QUE TE AMÉ

VIDA    LOS DIAS QUE TE AMÉ PASARON TAN RÁPIDO QUE NI ME DI CUENTA DE QUE TE AMABA

LOS DÍAS QUE TE AMÉ FUERON BREVES,
TAN BREVES QUE NI SIQUIERA RECUERDO TU NOMBRE
PERO SI LAS ARRUGAS DE TUS OJOS CUANDO REÍAS
QUE NO RECUERDO TU VOZ, PERO SI TU MIRADA RISUEÑA
QUE NO RECUERDO NADA MAS QUE QUE TE AMABA

PROBABLEMNTE TE OLVIDE, TANTO QUE NO RECUERDE SIQUIERA QUE PASASTE POR MI VIDA
SERÁS MI AMOR DE UN VERANO MÁGICO
UN AMOR QUE SE ME PASO POR ALTO
QUE NO SUPE VER A TIEMPO, QUE ME CONQUISTÓ EN APENAS SEGUNDOS

AHORA TE PASEAS DESCARADO POR MI CABEZA MIENTRAS ENTONO MÚSICAS ROMANTICAS
ME ACARICIAS LA CARA COMO UNA VEZ HICISTE, ME MIRAS COMO UNA PROMESA ETERNA..
YA SIENTO LA NOSTALGIA DE ESE RECUERDO QUE OLVIDARÉ.
ME APENA SABER QUE TE IRÁS DEJANDO DE MERODEAR MIS PENSAMIENTODS
SÉ QUE NO TE VOLVERÉ A VER…

MAS AUNQUE OLVIDE ESTE RECUERDO, AHORA, Y SOLO AHORA,  SIEMPRE TE QUERRÉ

DE LA DECEPCIÓN Y OTRAS TONTERIAS

Probablemente pueda sonar arcaica, anodina y algo anticuada… Pero si…que mal esta todo ahora…. Soy una de esas víctimas irrecoinciliables del mundo Disney y su dura aunque siempre edulcorada forma de entender la vida y plantearla.

Los dramas se curan con un beso, la soledad con un compañero y la nostalgia con un encuentro romántico. Siempre, el amor de por medio.

Creo férreamente en el amor y además en el de verdad. En el amor que te cuida, te acompaña, te protege, te relaja, te emociona, te enfada, te envuelve, pero nunca, nunca, en el que te decepciona.

La decepción te tumba el alma y además lo sientes físicamente. La adrenalina se evapora en favor de una especie de melancolía sobrevenida que te deja sin defensas.
Es todo cuestión de expectativas, cuanto mayores son, mayor es el tortazo.

Con el paso del tiempo aprendes de las brechas que las diferentes piedras de ese “universal” camino que es la vida te va dejando. Aprendes a darles una patada y poner en su lugar a la gente que te demuestra cada día lo inmensamente feliz que es al poder compartir tu tiempo, tu vida, tus sueños, tú presente y tu futuro.

Aprendes a convertir la melancolía en carcajada y la tristeza en indiferencia porque al final nada es lo suficientemente importante como para que ocupe mucho tiempo atormentando nuestras mentes.

El amor es la forma más pura de demostrar la importancia que le damos a quien tenemos enfrente. Un hermano, una madre, un amigo, nada más y nada menos que persona unidas por una electricidad indestructible.

Probablemente sea una dulce ficción irreal y absurda pero yo es la que quiero.

Enviado desde myMail para iOS

EL GRAN COMIENZO

image

Vuelve la acción, vuelve el circo mediático y el y tú más. Ciertamente la de ayer fue la sesión parlamentaria más dinámica desde que yo puedo recordar… Y recordando recordando vienen a mi memoria con estupor los castigos de un jefe maquiavélico que me tenía toda la tarde escuchando en cabinas las soporíferas sesiones de control de la primera etapa de Zapatero. Cuatro menos cinco de la tarde , colocada con mis cascos y con unas ganas de dejarme llevar por los brazos de morfeo… que si lo pienso me quedo dormida.

Esa etapa ya pasó y hasta puedo llegar a agradecerle a ese  jefe las lecciones de disciplina que me daba.

Dejando a un lado los recuerdos…retomo. Ayer vivimos con intensidad y casi sin tiempo para parpadear una sesión de investidura de la que ya conocíamos el final. Es como leer a ken follet. Te sabes el final pero te entretiene todo la trama.

La trama de esta sesión, hasta ahora fallida, de investidura, fue efectivamente un vodevil, o más bien un epígrafe colado con calzador de una obra valleinclanesca. Solo podía pensar en laureaniño el idiota, un enano hidrocefalico del que todos se reían por su deformidad.

Ayer todos se rieron de todos. O más bien, todos de nosotros.

Las descalificaciones, los insultos velados y no tan velados, los ninguneos y la falta de compromiso con lo jurado y perjurado hasta la jornada de reflexión, claro…una vez metido se olvido lo prometido.

“Jamas formaremos gobierno ni con partido popular ni con partido socialista”. “Nunca aceptaré la vicepresidencia de un gobierno presidido por Sánchez” ” ¿Pactar con populismos?…” Podría seguir. La nueva política. Maldita hemeroteca.

Sin duda y al menos, auguro unas grandes sesiones de control cada miércoles.

Lo que sí que me ha sorprendido y me sorprende todavía más haberme llegado a sorprender es que con la nueva salida del sol todos los reproches, insultos, ninguneos, difamaciones y dagas envenenadas de ayer allí quedan, entre columnas y melenas estáticas de León.

El espectáculo debe continuar y vaya si lo va a hacer. Y prepárense señores diputados porque el reparto ha cambiado y el guión encorsetado se ha convertido en la mayor de las improvisaciones teatrales. Tu beso Pablo, el principio.

Disfruten de la función.

 

LOS COLORES DEL TIEMPO

Y de pronto, casi sin quererlo se encontró con la respuesta que tanto esperaba. Abriendo un cuaderno ajado por el paso de los años se le revelaban los secretos más profundos de un ser que hasta entonces creía conocer:

“Algún día todo pasará y nos preguntaremos en que momento del camino lo olvidamos.

La memoria vagará entre el todo y la nada sin ser capaz de distinguir cuando era sueño, cuando realidad.

Tú permanecerás, de algún modo, en alguna parte de mis sueños, pese a que ya no recuerde ni tu nombre.

Tu mirada se confundirá con el recuerdo de las horas muertas tumbada al sol.

Tu sonrisa desdibujará brisas blanquecinas a lo largo de las tardes de verano.

Y tus manos, serán la simpleza de un estremecer que recorrerá mi cara en caminos infinitos hacia ninguna parte.

El tiempo pasará y dejará su huella en los instantes de mi cara que templada reirá cuando recuerde tu olor.

Miles de vidas pasarán, el recuerdo permanecerá.

Intacto se aferrará a un instante que no olvidará, pues lo vivido permanece.”

De este modo, él comprendió quien era ella. Y supo que una parte de su alma permanecería en los colores tiempo.